Consejos para vender tu propiedad

Asesor inmobiliario: qué es y cuáles son sus funciones

Autor: Santiago García
Asesor inmobiliario dando la mano a unos clientes

La figura del asesor inmobiliario es sobradamente conocida, incluso por aquellas personas que jamás han contratado a uno de estos profesionales.

Más allá de lo que es comúnmente sabido, conviene conocerla más a fondo tanto si queremos elegir uno como si queremos trabajar en el sector.

En este artículo, analizamos la figura del asesor inmobiliario, así como las funciones, requisitos o riesgos propios de quienes deciden ejercer como tal.

¿Qué es un asesor inmobiliario?

Un agente inmobiliario es un profesional que media, asesora y gestiona a otra en una operación inmobiliaria y vela por obtener el mejor resultado.

En España pueden confundirse la figura del asesor y el agente inmobiliario. La diferencia la encontraremos en los servicios que prestan.

¿Cuál es la diferencia entre un asesor inmobiliario y un agente inmobiliario?

Si consultamos la Real Academia Española, concluiremos que la labor de un asesor queda acotada a orientar a sus clientes en sus operaciones inmobiliarias.

Por su parte, un agente inmobiliario presta servicios de mediación, asesoramiento y gestión en transacciones inmobiliarias, luego va más allá que el primero.

Lo cierto es que ambas figuras suelen confundirse, de ahí que se utilicen indistintamente a pesar de que la segunda sea la forma más extendida.

¿Qué dice la ley al respecto?

Si bien la profesión de asesor inmobiliario carece de regulación propia, sí lo está la de agente inmobiliario en Cataluña por el Decreto 12/2010 del 2 de febrero.

Quien quiera desempeñar como agente debe superar un curso reconocido por la Generalitat de Cataluña, accediendo así al Registre d’Agents Immobiliaris.

¿Cuáles son sus funciones?

Partiendo de la base de que ambas figuras son confundidas, profundizaremos en las funciones del agente inmobiliario según lo establecido por la ley.

De acuerdo con la legislación catalana, las funciones son de mediación, asesoramiento y gestión en transacciones inmobiliarias. ¿Qué operaciones incluye?

Son la compraventa, alquiler, permuta o cesión de bienes inmuebles y sus derechos correspondientes, incluida la constitución de dichos derechos.

Mediación

La mediación consiste en conectar al propietario de un inmueble con un tercero a fin de que ambos inicien una relación comercial determinada.

Un asesor inmobiliario concluiría su parte cuando ambas partes se conozcan, pues su cometido es la mediación en lugar de que se efectúe la operación.

Desde este punto de vista, el comprador de un inmueble podría contratar a un profesional que medie por él, como un personal shopper inmobiliario.

El servicio de mediación se presta a cambio de un importe o porcentaje en concepto de honorarios. Esto debe figurar en el contrato firmado por las partes.

Asesoramiento

El asesoramiento que puede prestar un asesor inmobiliario incluye servicios encaminados a que el cliente obtenga el mejor resultado posible.

Así pues, el asesoramiento podría incluir un análisis de mercado con el que establecer el precio de la vivienda o un reportaje fotográfico de la misma.

La línea que separa la mediación del asesoramiento es muy delgada. La diferencia entre ambos reside en el alcance de los servicios prestados.

La mediación concluye con la interrelación de las partes, mientras que el asesoramiento puede hacerlo con el cierre de la transacción.

Gestión

A lo largo de una operación inmobiliaria, sin importar que sea de venta o alquiler, son múltiples las gestiones que deben hacerse para cumplir con la legalidad.

Este es uno de los aspectos que más intimida a los particulares, razón por la cual confían en un agente inmobiliario que asuma la gestión en su lugar.

La cédula de habitabilidad, el certificado energético o el contrato de arras son algunos de los documentos necesarios cuando se trata de vender una casa.

La gestión trasciende la legalidad. El agente debe considerar a su vez la fiscalidad, pudiendo asesorar a sus clientes para evitar carga fiscal innecesaria.

El agente inmobiliario puede incluso representar al propietario delante de un inquilino una vez se ha alquilado un inmueble. Es el servicio de gestión.

¿Qué se necesita para ser agente inmobiliario?

Formación exigible

En el marco de Cataluña, un agente inmobiliario ha de estar en posesión de la capacitación obligatoria que haya establecido la normativa.

Si se trata de una persona jurídica o empresa, la formación se le exigirá a los administrados o, incluso, a su consejo de administración.

Este curso ha de estar acreditado para conseguir la homologación de la Secretaria d’Habitatge y la posterior inscripción en el registro de agentes.

Alta en el Impuesto de Actividades Económicas

Como cualquier profesional, habrá de ser autónomo para desempeñar un trabajo por cuenta propia, siendo opcional construir una sociedad para ello.

Todos los autónomos deben de darse de alta en el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA) y en el Impuesto de Actividades Económicas (IAE).

De todas maneras, el asesor inmobiliario puede desarrollar sus funciones en una organización, convirtiéndose en asalariado o trabajador por cuenta ajena.

Local de atención al público

Otro requisito exigible por la Generalitat es disponer de un local de atención o, por lo menos, una dirección física si los servicios se prestan a distancia.

Si prestas tus servicios como asesor inmobiliario desde casa, es recomendable que tu domicilio social sea diferente para salvaguardar de tu privacidad.

Póliza de responsabilidad civil

Debes tener vigente una póliza de responsabilidad civil que permita realizar tu actividad cubriendo el posible perjuicio que causes a terceros.

Vende tu casa más rápido y por su máximo valor

Procesamos a tu comprador para que compre rápido y por el máximo.

 

Riesgos de ser asesor inmobiliario independiente

Cualquier actividad económica supone incurrir en riesgos, ser asesor inmobiliario independiente no es una excepción. ¿Cuáles son estos?

Por un lado, el profesional trabaja con propietarios, quienes ven en sus inmuebles o bien la que ha sido su casa o bien los ahorros de toda su vida.

Por otra parte, el asesor se relaciona con compradores, quienes buscan un nuevo hogar y deben tomar decisiones que marcarán sus próximos años.

Si lo vemos desde esta perspectiva, el profesional debe lidiar con personas que están comprometiendo su hogar, su patrimonio y su futuro.

El riesgo supone ser incapaz de responder a sus expectativas, conduciéndoles a tomar una mala decisión que hipoteque su futuro o patrimonio.

En conclusión

En definitiva, el asesor inmobiliario es una figura crucial sin importar que quieras comprar, vender o alquiler tu vivienda, de ahí que deba ser tu aliado.

La ley establece pocos requisitos para desempeñar la profesión. Esto contribuye a que sean muchos los profesionales que tienes a tu disposición.

Reconocerás a un buen profesional porque se pondrá de tu parte a pesar de que la decisión que deba tomar juegue en contra de sus intereses.

La misión de bclever realty es ayudarte a obtener el mejor resultado en tu operación inmobiliaria. Te ayudamos a vender, comprar o alquilar.

Santiago García

Sobre el autor

Santiago García

Chief Operating Officer de bclever realty